El Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) permite a los consumidores, incluida la industria, ofrecer su capacidad de reducir el consumo eléctrico cuando el operador del sistema lo requiere para garantizar la seguridad del suministro. Este servicio, aprobado recientemente por la CNMC, es voluntario y retribuido, fomentando la participación de los consumidores en el mercado mayorista y facilitando la integración de energías limpias.
El SRAD, que se ajusta al producto estándar de balance, busca incorporar la demanda como proveedora de servicios para la operación del sistema eléctrico español, permitiendo enfrentar situaciones de escasez de flexibilidad. Entre los motivos de revisión se encuentra la reducción del periodo de contratación de 12 a 6 meses, la eliminación de barreras como el tamaño mínimo por instalación, y la alineación de tiempos de activación con el producto estándar.
Estas modificaciones buscan incrementar la competitividad del servicio, permitiendo una mayor participación de los consumidores y simplificando los procesos de entrada/salida y traspaso entre comercializadores. En definitiva, el SRAD representa un avance en la transición energética al integrar la demanda como un actor clave en la provisión de servicios de balance en el sistema eléctrico español.
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