Estados Unidos ha presentado recientemente su Estrategia de Seguridad, la cual se ha interpretado como el «corolario» de la Doctrina Monroe en la era de Trump. Con esta estrategia, Estados Unidos busca consolidarse como la principal fuerza de Occidente, reafirmando su posición de liderazgo en la región.
Esta nueva estrategia se enfoca en fortalecer la seguridad nacional y la defensa, así como en promover la estabilidad en el ámbito internacional. Para lograrlo, se contempla un aumento significativo en el gasto militar, con una inversión prevista de 1.250,75 millones de dólares en los próximos años.
Además, se busca reforzar las alianzas con otros países de la región, con el objetivo de enfrentar de manera conjunta las amenazas a la seguridad, como el terrorismo y la proliferación de armas nucleares. Ejemplos concretos de esta colaboración incluyen el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la Organización de Estados Americanos (OEA).
En este contexto, la Estrategia de Seguridad de Estados Unidos se presenta como un documento crucial para entender las prioridades y objetivos de la administración actual. Con un enfoque claro en la defensa de los intereses nacionales y la promoción de la democracia en la región, esta estrategia marca un hito en la política exterior del país.
FUENTE
