En 2026, el salario mínimo español se sitúa en 1.381 euros al mes en doce pagas, lo que lo posiciona como el séptimo más alto entre los 22 países de la Unión Europea que tienen establecido un salario mínimo por ley. Sin embargo, queda por debajo de naciones como Francia o Alemania.
Según datos de Eurostat, algunos de los salarios mínimos más destacados en Europa son los de Luxemburgo (2.704 euros), Irlanda (2.391 euros) y Alemania (2.343 euros). Por otro lado, países como Bulgaria (620 euros), Letonia (780 euros) y Rumanía (795 euros) tienen salarios mínimos más bajos. Italia, Dinamarca, Austria, Finlandia y Suecia no cuentan con un salario mínimo establecido.
En términos generales, ocho países tienen salarios mínimos por debajo de los 1.000 euros, mientras que otros ocho se encuentran en el rango de 1.000 a 1.500 euros. Por ejemplo, Grecia (1.027 euros), Portugal (1.073 euros), Polonia (1.139 euros) y España se encuentran en esta franja. Además, seis naciones tienen salarios mínimos superiores a los 1.500 euros, como Francia (1.823 euros), junto con los países que tienen los salarios más altos.
Es importante destacar que, en 2025, Hacienda aprobó una reforma fiscal que exime de tributación a quienes perciben el salario mínimo en España. Esta medida también incluye deducciones progresivas para aquellos que ganan menos de 18.276 euros al año, evitando así posibles aumentos fiscales que podrían perjudicar a quienes se encuentran ligeramente por encima del salario mínimo.
Por lo tanto, se recomienda a los perceptores del salario mínimo que presenten la Declaración de la Renta en el año en curso y en el siguiente ejercicio si sus nóminas tienen retenciones de IRPF, ya que en muchos casos tendrán derecho a la devolución de dichas cantidades.
En resumen, el panorama del salario mínimo en Europa varía significativamente entre los distintos países, con diferencias marcadas en los montos establecidos y en las políticas fiscales asociadas a estos ingresos mínimos.
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